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Feliz día Viejo: la historia que une a Julio César Balerio con Gustavo Roverano

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Edición: Zona Fútbol

Por: Renato Silva
Twitte: @RenatoSilv4

No es misterio que Julio Cesar Balerio no es peruano, sino que llegó de Uruguay y nunca más se fue del Perú, país que lo recibió con los brazos abiertos y en el que vivió la más hermosa de sus aventuras lejos de su natal Piriápolis.

Su primer club en nuestro país fue el Deportivo SIPESA, del puerto pesquero de Chimbote, equipo en el que se hizo famoso en 1993 por sus increíbles atajadas, su seguridad al momento de salir jugando con los pies y su anticipación, cualidades que le sirvieron para hacer historia en el conjunto chimbotano, que jugó ese año la Copa Conmebol y fue clave para derrotar, en octavos de final, a Emelec en tanda de penales, en la que atajó un remate y pateó el último disparo.

‘El Viejo’ se mudó a Lima en 1994. Sporting Cristal lo acogió, pero Julio Cesar nunca olvidó aquel buen puerto al que llegó. Fue en el club celeste en el que su carrera llegó a su pico máximo y tras dos temporadas, se nacionalizó, lo que permitió su llegada a la Selección Nacional.

Ese año, en 1996, Deportivo Pesquero hizo un torneo aceptable, pero faltaba seguridad en la portería. Balerio no vaciló y llamó a alguien que estaba seguro, daría la talla y lograría cosas importantes en el equipo chimbotano. Llamó a su compatriota Gustavo Roverano.

“Yo ya había arreglado con el Alianza Atlético de Sullana y con un empresario que me llevaría a ese equipo, pero yo seguía en Uruguay. La idea era viajar y firmar a los 15 días, pero es en ese momento que Balerio me habla y me dice que el Deportivo Pesquero estaba necesitando un arquero y que era un buen equipo”.

Foto: Archivo Depor

Es conocida la historia de ambos jugadores. Balerio jugó hasta 1998 en Sporting Cristal, mientras que Roverano tomó su propio camino y fichó por Alianza Atlético y luego por Alianza Lima, donde finalmente, a los 34 años, salió campeón.

El destino fue inevitable. En 2004, con dos títulos, uno en cada mano, Gutavo Roverano llega a Sporting Cristal, siguiendo en cierta forma, el camino de Balerio, pero no pudo llegar a la Selección y tampoco pudo volver a ganar el campeonato peruano en el equipo celeste.

Foto: German Falcon / El Comercio

Tras el fallecimiento del histórico portero, Julio Cesar Balerio, en 2013, Roverano solo tuvo palabras de elogio para quien fue su colega de profesión y un gran amigo. “Fue un adelantado a su época”. Eso fue Balerio y mucho más.

Felíz cumpleaños, ‘Viejo’.

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